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Golondrina común (Hirundo rustica)


Como todos los veranos también este que abandonamos le he dedicado un tiempo a fotografiar a la Golondrina común (Hirundo rustica), un ave casi divina para muchas culturas y religiones. Ya han emprendido el viaje de retorno a sus cuarteles de invierno y se las empieza a echar de menos, ¡buen viaje amigas! Aquí os dejo unos "desenfoques enfocados", espero que os gusten y como siempre desearos lo mejor. 













                           Recomiendo hacer click en las fotos para verlas a mayor tamaño

Golondrina común (Hirundo rustica)


Después de pasar unos meses en sus cuarteles de invierno africanos, los machos de Golondrina común son los primeros en llegar a las áreas de reproducción, localizando sus antiguos nidos o buscando un buen sitio para construir uno nuevo, que es anunciado a las hembras con una espectacular composición musical a base de trinos y gorjeos. 


Se empiezan a ver al final del invierno, días antes de la primavera. Las primeras oleadas llegan a principios y mediados de marzo, aunque hay individuos que permanecen en el sur de la península Ibérica durante todo el año. Nuestra Golondrina es la subespecie "rustica", que pasa el invierno en el Golfo de Guinea.

 

El nido es construido o reparado, por ambos miembros de la pareja, recolectando bolitas de barro húmedo con sus picos.



El nido en forma de copa abierta, está fabricado de barro reforzado con materias vegetales y es ubicado sobre una viga, repisa o contra una proyección vertical adecuada.


Anida habitualmente en el interior de edificaciones accesibles como graneros, establos, portales y debajo de puentes . Antes de que hubiera estructuras construidas por el hombre, las golondrinas comunes anidaban en acantilados rocosos o en cuevas, pero esto es raro en la actualidad.



Por lo general, ponen cuatro o cinco huevos de color blanco con manchas rojizas. El periodo de incubación es de unos 15 días, a los que se suman otros 20 días, más o menos, antes de que los pollos abandonen el nido.


Tanto hembra como macho alimentan y protegen a los pequeños.


Normalmente crían dos nidadas por temporada, raramente tres. El nido en el que criaron a la primera es reutilizado para la segunda y reparado y vuelto a usar en años siguientes.


Hay constancia de nidos de Golondrina ocupados a lo largo de 50 años, obviamente por diferentes parejas, ya que la vida de estas aves no es superior a los 15 años.


Ya completamente emplumados.


                                                  Preparándose para despegar...


Los pequeños, ya voladores, permanecen junto a sus padres y son alimentados por ellos durante alrededor de una semana más.


Para la segunda semana después de haber dejado el nido, los polluelos ya se han dispersado y empiezan a prepararse para el gran viaje.



El método de caza de esta ave, consiste en vuelos acrobáticos de persecución, donde capturan insectos voladores.


Las golondrinas, consideradas como una de las aves mejor relacionadas con el hombre y que forman parte de nuestra cultura popular, se encuentran en declive gracias a nosotros mismos. El incremento en el uso de insecticidas, el abandono del espacio rural y posibles problemas muy poco conocidos en las áreas de invernada , han afectado de forma directa a esta especie.


No está amenazada pero si en acusado declive. Protegida por normas europeas como la Directiva Aves y el Convenio de Berna, aparece como “De interés especial” en el Catálogo Nacional de Especies Amenazadas.