Como cada año el Vencejo común (Apus apus) ha sido fiel a su cita primaveral en el litoral cantábrico. Nunca antes había intentado fotografiar vencejos ya que una cámara compacta tiene sus limitaciones y dado a la altura que vuelan estas aves y la velocidad que alcanzan me parecía imposible. Estos días de confinamiento lo he intentado desde la terraza de mi casa y las veces que conseguí fotografiar a un solo ejemplar el resultado era horrible, así que ayer aprovechando que se empezaban a agrupar lo volví a intentar y logré algún resultado curioso. Os dejo dos fotos, una por la mañana y otra con las últimas luces de la tarde después de una tormenta. Espero que os gusten, hasta la próxima amigos!!!