Uno de mis objetivos fotográficos al llegar a Mallorca eran las salamanquesas, y lo cumplí con creces. Niños dormidos, linterna frontal y cámara en ristre, pude hacer alguna escapada nocturna para poder encontrarme con estos pequeños "dragones". Comienzo con la menos abundante de las dos especies, la Salamanquesa rosada o costera (Hemidactylus turcicus), un reptil que sorprende por lo traslúcida que es su piel. Espero que os guste esta serie y os deseo lo mejor, hasta la próxima amigos.