El Mérgulo atlántico es el miembro de menor tamaño de la familia de los álcidos, y con sus 34 a 38 cm de envergadura, el ave marina más pequeña que podemos ver en vuelo de Europa. Posado solo es superado por el Paiño europeo (Hydrobates pelagicus) de 14 a 18 cm de longitud, ya que el Mérgulo mide entre 19 a 21 cm.
Propio del Círculo Polar Ártico, abandona las colonias reproductivas en agosto, y regresa a ellas entre febrero y abril. Pasa el invierno en aguas del Atlántico norte y del océano Ártico, según las condiciones del hielo.
Algunos ejemplares aislados se aproximan al mar Cantábrico durante el otoño y el invierno de forma accidental, y al ser aves tan pequeñas a veces pasan desapercibidas.
La temporada pasada, desde Castro-Urdiales, Cantabria, entre Jesús Menéndez, Roberto Ortiz y yo, pudimos ver más de una docena de mérgulos en vuelo y alimentándose en aguas abiertas. La cifra es muy elevada, si se tiene en cuenta las pocas citas de este ave que se dan anualmente a lo largo del Cantábrico.
El ejemplar de las fotografías, apareció a finales de Octubre y es el tercero que veo dentro del puerto de Castro-Urdiales en treinta años dedicado a la observación de aves.
La contaminación del mar por vertidos de petróleo, es la mayor amenaza que se cierne sobre esta especie y la de toda la familia Alcidae. El cambio climático y el consiguiente calentamiento global parecen haber contribuido al descenso de las poblaciones en el sur de Islandia.
Esta entrada se la dedico a Roberto y a Jesús. Gracias amigos.