El canto melódico del Ruiseñor común (Luscinia megarhynchos) ha servido de inspiración de poetas y artistas desde la antigüedad. Celebramos mayo con este reportaje acompañado del popular romance anónimo del siglo XIV "Romance del Prisionero". Espero que os guste y como siempre desearos lo mejor, hasta la próxima amigos.
Que por mayo era, por mayo,
cuando hace la calor,
cuando los trigos encañan
y están los campos en flor,
cuando canta la Calandria
y responde el Ruiseñor,
cuando los enamorados
van a servir al amor,
sino yo, triste, cuitado,
que vivo en esta prisión,
que ni sé cuando es de día,
ni cúando las noches son,
sino por una avecilla
que me cantaba al albor.
Matómela un ballestero;
¡déle Dios mal galardón!